Soy ella

Soy ella

Aún soy esa, Amor. Tu más ferviente creación. Esa que hiciste con tus más bellos poderes.
Aún soy esa, Amor. Esa que diste a luz desde ti mismo, como ti mismo. Indistinguible, inamovible. Un acto de amor sin precedentes.
Aún soy esa, Amor. Y tú lo sabes.
Me diste el cielo para qué lo llamara hogar. Y disfrutara de nuestra eternidad.
Pero entre tanta paz tuve un delirio de grandiosidad. De querer ser un poco más. De abarcar otra inmensidad. Algo más de intensidad.
Quise olvidarme de que sólo puedo amar y desee odiar. Odiar tu creación. No ver en ella tu pasión y devoción.
Entonces me oí quebrar y celebré ser como quisiera. Sin tu manera. Era, era, era…
¿Sin tu manera? Y mi propio eco desapareció por dónde empezó.
Escuché tu voz amada, por tanto tiempo odiada. Tu voz recordándome que sigo siendo Ella. La que amas. La que creas. La que no puede sino ser sin mella. La que no puede odiarse por ser, sino tan sólo agradecer.
Soy Ella.