Soy la abundancia

Soy la abundancia

Decimos abundancia y sonreímos. Oímos abundancia y sentimos pasión.

¿Qué tendrá esta palabra que tanto nos seduce?

No será por sus letras, que poco tienen de especial. Es su significado el que nos mueve por dentro.

Decimos abundancia y llenamos aulas repletas de corazones sedientos. Decimos abundancia y nuestros deseos ocultos hacen ruido. Y no es para menos, viéndonos a nosotros mismos como la pura escasez. ¿Yo escasez? Si yo siento…Si yo tengo…y ahí nos paramos en un punto de honestidad.

Surge una pregunta: ¿Quién soy? Y nos quedamos a cuadros.

¿No estábamos hablando de abundancia? ¡Yo quiero tener!

Seguimos.

¿Siento que algo puede hacerme daño sin remedio? ¿Siento que la Vida es mi sustento? ¿Reconozco que cada uno de mis pasos está siendo guiado?¿Confío plenamente?¿Siento que Soy?

Honestidad ante todo. Hablemos de abundancia por favor, no de escasez recubierta de flores de oro.

La abundancia no es un juego de números, no es poseer papeles jugosos ni ornamentar tu vida para llenar vacíos. Eso no sé qué es, pero abundancia per se no creo.

Abundancia es despertarse y sentirte plenamente vivo. Abundancia es sentir a cada instante, sin temor a lo que vendrá o sucederá. Abundancia es sentir confianza inquebrantable con la vida. Abundancia es no sentirte nunca más solo.

Conocerse a uno mismo es la mayor de todas las riquezas. Los demás tesoros pensados son replicas que intentan llenar el vacío de uno mismo. Cuando no te conoces intentas llenarte de etiquetas, de compañías e incluso de juguetes para la ocasión. Todo sirve para este infinito vacío que a veces con un poco de chocolate y unas risas parece desaparecer.

Conócete a ti mismo y lo demás vendrá solo. Deja de fijarte en las migajas y encuéntrate. Verás que no hay nada más hermoso ni más abundante que tu esencia. Y de forma natural, tu vida reflejará este secreto a voces.

Tu corazón será tu punto de anclaje, tu motor de expresión, aquello que haga de “tu vida” la representación de la abundancia. Objetos, juguetes, lugares, encuentros…todo aquello que necesites para jugar aparecerá sin dificultades, de una manera sencilla.

No vamos en contra de nada, tan sólo buscamos el camino más fácil. Y ese camino lo puede trazar tu mayor guía: tu Ser.

Encuéntrate ahí y haz de tu vida una manifestación de tu secreto: Soy la abundancia.